"NO CORRAS, EL TIEMPO NO ACABA"
Este verano pasé unos días en la montaña, visité pequeños pueblos en los que sientes como si el tiempo hubiera retrocedido. Comercios en los que venden de todo, donde la que dispensa, y cobra es la dueña, una mujer de edad avanzada que continúa con su "tienda". Bares de barra, con olor a tiempo.
Pueblos con olor a pino, a humo... con olor a tiempo.
Subiendo por una calle bastante empinada, en una fachada de una casa había un azulejo que me llamó la atención, lo leí, y se me grabó en mi retina, para guardarlo en mi caja de memoria que llevo en mi armario cerebral, y decía "NO CORRAS, QUE EL TIEMPO NO ACABA".
Lo he estado recordando desde entonces, lo he usado en citas de escritos, e incluso en conversaciones.
Yo, que llevo un tiempo atenta a las señales, a percibir y sentir...aunque, el devenir del día me lleve a la carrera y la no observación... Entonces, paro y vuelvo a la observación y contemplación. A recoger las señales que el instante me ofrece.
Ahora, en este momento "anormal" que vivimos. Sí, anormal, a pesar de querer darle la mayor normalidad, no es normal.
Nunca antes hemos vivido una pandemia. Nunca antes hemos vivido un estado de alarma. Privados de libertad de movimientos, como si se tratara de un "arresto domiciliario". Quedarse en casa, no moverse, y no por nosotros, sino por el otro. Un ejercicio de responsabilidad social de cuidarnos, de cuidarte.
Ahora esa cita cobra sentido. " No corras, que el tiempo no acaba".
El tiempo, ese que nos pasamos el día, la vida apurando, exprimiendo, corriendo en su contra.
El tiempo, el que nos falta, que lo sentimos como enemigo de nuestros planes.
El tiempo, el que no controlas, y que, a veces, nos controla.
El tiempo, AQUÍ y AHORA. El momento presente lo real, pues lo pasado ya no está, y el mañana no existe está por suceder.
Ahora, en este confinamiento forzoso, el momento presente cobra sentido. Ayer ya no está, tantos planes de futuro planificados ayer...Tantos planes sin sentido ahora...Tantas celebraciones que ahora se aplazan... Tantos abrazos no dados por ego, por prisas... y AHORA sólo abrazos virtuales cuando nos pueden las ganas de darlos piel con piel.
El tiempo, el que fue nuestro enemigo ayer, HOY cobra sentido.
¿Quién nos iba a decir que tendríamos tiempo para no planificar? ¿Quién nos iba a decir que no íbamos a tenernos enfrente?
Aprender a que el control que creíamos tener, no lo tenemos.
Aprender a que los planes son sólo planes, efímeros, como el futuro.
Aprender y Aceptar que lo que sucede, ESTÁ PASANDO. Y ser conscientes que "ESTO TAMBIÉN PASARÁ".
Y ya nada será igual, ya nadie seremos iguales. Quiero pensar que seremos mejores, más humanos, que nos abrazaremos como si fuera el último abrazo que nos vayamos a dar. Que nos miremos a los ojos como si fuera la última vez que lo hagamos. Que sonriamos como si fuera la última vez que pudiéramos hacerlo.
Que vivamos el momento presente presentes, pues será la última vez que vivamos ese instante.
Con más sentido, dibujo un gran círculo abierto, brillante, de colores, muy inclusivo.
"NO CORRAS, QUE EL TIEMPO NO ACABA", y "ESTO TAMBIÉN PASARÁ"
Abrazos Inclusivos.

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