EL BAILE DE LAS OLAS

 Deseaba salir a respirar, ser acariciada por el sol, experimentar, de nuevo, el olor a sal, la arena pegada en mi cuerpo...

Se hacía lento, el momento parecía no llegar... visitar mi mar... el olor a salitre, el rumor de las olas rompiendo en la orilla, sentir el calor en mi piel, respirar el olor a sol, a mar, a sal...

 Tras meses de espera, días largos tras la ventana, videollamadas, reuniones de zoom... llegó el día, emocionada ordené mi bolsa, me puse el bikini, protector solar, y conduje hasta la playa, al fin ver mi mar, respirarlo, sentirlo, ser acariciada por él... La pasarela se me hizo eterna, demasiado larga, y, al fin, la arena, me descalcé, hace meses que no la sentía bajo mis pies, fue una caricia caliente y deliciosa, delicada.

Caminé hasta la orilla, y me dispuse a buscar un lugar para instalarme, y contemplar la escena. Había espacio, muy pocas personas en la playa, me gustó la sensación de soledad. Había soñado tantas veces con este encuentro, y, sí, allí estaba frente a él. Sus colores me maravillaron, su agua cristalina me invitaba a abrazarla, no la hice esperar demasiado. 

Me acerqué a la orilla, mis pies fueron acariciados por él, fui paso a paso sumergiéndome, hasta que me abandoné, me sumergí y permití ser abrazada. 

Libre y amada, acariciada, sentida y sintiendo. Acariciando y amando. 

Sus ojos se posaron en los míos, su sonrisa se confundió con la mía... El color dorado, el olor a salitre, y la caricia de la arena en mi piel, me abandoné a sus ojos, a su respirar, y sentí mi calor brotando por todo mi cuerpo. Húmeda y salada, fusionada en el mar, abandonada al balanceo de las olas, sentí su cálido abrazo, su calor fundiéndose con el mío, despacio, saboreando el encuentro deseado. Al ritmo, espasmos eléctricos fundían mi cuerpo con él, al fin libre en la inmensidad del mar, sumergida en él, saboreando el instante cálido que se estaban produciendo en mi mar. 

Un cruce de energías vibrando al tiempo la misma melodía, mecidas por las olas, acariciadas por el sol cálido. Tanto tiempo deseando el encuentro, y al fin llegó. En ese mismo instante, algo en mí cambió, me sentí vibrar al ritmo de su melodía. 

Durante estos meses atrás, tras mi ventana, me elegí, y opté por una vida viviente y sintiente. En mi mar, me sentí, me dejé acariciar, mecer y abrazar. 

Feliz y agradecida a la vida, a mí misma, por permitirme vibrar e intercambiar energía en flujo constante al ritmo de la misma melodía, ahora continúo meciéndome en esas olas, a su ritmo, despacio, me abrazo, te abrazo, me respiro, te respiro, me siento y te siento en cada instante. 

Sueño despierta, sueño en vida.

 Despierto en vida viviente y sintiente. Amarme y ser amada. 

Vibrar, fluir, compartir la melodía, sintiéndome y sintiéndote. 

Mi mar, mi sol. YO SOY. 

Abrazos Inclusivos. 





Comentarios

Entradas populares de este blog

BAILANDO-TE