"La vida es como una caja de bombones"


A veces pienso que mi vida es como un puzzle, o mejor llamado como un "rompecabezas", cada pieza encaja perfectamente una tras otra, en perfecto engranaje. 

¿No os lo habéis planteado? la mayoría de las veces "nos rompemos la cabeza", nunca mejor dicho, para  encajar acontecimientos que se suceden en un orden que nos parece ilógico. 

Al colocar cada pieza en su lugar comprendemos que todo lleva un orden, y aún cuando a nosotros en su momento nos ha provocado mucha incertidumbre, el orden es el adecuado, tal y como ha de suceder. 

Son el resultado de nuestras acciones, algunas previstas otras no previstas, aunque nuestras. 

 En ocasiones, se nos agolpan una tras otra, como cuando sacamos ese gran puzzle de su caja y nos disponemos a encajar cada pieza, con precisión, reflexión y mucha paciencia, hasta que logramos montarlo. No era tan difícil ¿verdad?

La impaciencia, las prisas no nos ayudan a encajarlas, nos restan perspectiva, se amontonan unas encima de otras y somos incapaces de ver más allá de un montón de piezas en orden ilógico.

Todo es mucho más sencillo, sólo hay que apartarse, respirar y "mirar" con perspectiva. 

Yo le llamo "salir al balcón a respirar". 

Cuando entras, todo lo ves claro, ya no hay un montón de piezas desordenadas, y comienzas a crear. 

Hay una amiga a la que admiro mucho que me dice,  Nuria, no te precipites...paso a paso... 

Paso a paso, cada idea a su lugar, en su orden. Poniendo el foco en ello, nada más. 

Cuando salgo a correr, me gusta porque me centro en cada paso, más cuando voy subiendo cuestas. Un paso, otro paso, hasta llegar a la cima y soltarme en la bajada. No pienso más que en subir, escucho el ruido de mis zancadas cuando se adhieren al asfalto, la respiración acompasada al ritmo de mi corazón, y mis pensamientos centrados en mis movimientos. No pienso en sufrimiento, ni en si tengo calor, sólo quiero llegar, para dejarme caer. 

Del mismo modo se suceden los acontecimientos en nuestra vida, al ritmo de nuestras zancadas acompasadas con la respiración al ritmo del corazón. Paso a paso, uno tras otro, fluyendo. 

Hay una película que me gusta mucho, por su esencia, es Forrest Gump, la he visto muchas veces y cada vez le saco algo nuevo; "La vida es como una caja de bombones, nunca sabes lo que te va a tocar". Así la definía, Forrest Gump, con sencillez, como ella misma. 

A mí me gustan los bombones, unos más que otros. Y si la vida es una caja de bombones, "la vida es chula" y  muy dulce; depende de la perspectiva y de cómo nos enfoquemos en cada acontecimiento, mejor o peor; eliges ver oportunidad o ver fracaso. 

Nuestra actitud nos define, no es lo mismo ser apto, que tener actitud. La actitud es nuestra acción. Con ella, seremos capaces de alcanzar la cima más alta. "Es imposible que el abejorro pueda volar, sólo que él no lo sabe".

Y con actitud dibujamos este gran círculo abierto, brillante, de colores, muy inclusivo. 

Abrazos inclusivos






Comentarios

  1. Es cierto amiga, "la vida es como una caja de bombones", a mi también, me gustó mucho la película de Forrest Gump, y tal como lo expresas, todo sucede por algo, o lo que es lo mismo, nada es casual, sino causal, y si bien al principio no comprendes por qué apareció esta persona, o sucedió tal acontecimiento, más tarde se va formando el puzle y comprendes, que las piezas encajan, resulta maravilloso verlo.
    Subir al balcón a respirar aire puro, no solo nos devuelve oxígeno, sino, que nos hace ver con mayor claridad ese rompecabezas que es la vida, formado por las personas y los acontecimientos que aparecen.

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    1. Lumara Rajas, es muy enriquecedora tu aportación. Así es como yo lo veo, y es bonito experimentar, y agradecer cada oportunidad que del color que sea se nos ofrece.
      Seguimos sumando. Abrazos inclusivos.

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