LIBERANDO LA PAZ
En mi reflexión anterior hablé de la necesidad de SOLTAR, de tirar aquéllo que ya no nos sirve; de igual modo que hacemos limpieza en casa, tiramos ropa, objetos que ya ni nos acordábamos tener...de la misma manera, debemos hacerlo con nosotros. Interiorizar es importante, para priorizar y decidir hacia dónde quieres continuar. Una vez claro, hemos de abandonar aquéllo que suponga un obstáculo en nuestra dirección, que nos limite, o nos impida caminar.
Este proceso es doloroso, no vamos a engañarnos, quizás demasiado. Hay un "peligro" que debemos conocer y es que nuestro consciente o inconsciente nos juega malas pasadas...¿O acaso no os ha sucedido que cada vez que vais a tirar o dar cualquier cosa os arrebata en la memoria los momentos o circunstancias que te vinculan con ella? Eso son los "apegos", y, entonces, pensamos de forma inmediata...y si...y por si...y volvemos a guardarla en la caja donde permanecerá hasta que nos volvamos a encontrar con ella.
Hemos de ser conscientes de estas trampas mentales, y decir NO, que lo que queremos es SOLTAR. Tenemos muy claro que no la necesitamos; y firmemente decidimos abandonarla.
En nuestro proceso de conocimiento y reconciliación con nuestro YO, es necesario que éste sea firme. SOLTAR, nos conduce a la libertad espiritual, la que nos permitirá ser conscientes de lo que queremos, sin interferencias, nos sentiremos plenos con nosotros. Esta plenitud nuestra desde dentro se ofrece hacia afuera. Permite que seamos felices, porque lo que tengamos y decidamos, en libertad espiritual, será férreo y verdadero. Ahí está nuestra siguiente herramienta, la SINCERIDAD a nosotros.
Y desde nuestra propia sinceridad, crearemos nuestro universo particular. En él todo será acorde a ti. ¿Qué es la felicidad si no es la reconciliación con tu YO?
La felicidad no es otra cosa, que estar en paz contigo. PAZ.
Un estado de paz no es fácil, es la plenitud espiritual, lo que al fin y al cabo, todos deseamos y qué difícil es obtenerlo. Toda una vida buscando la Paz, hasta que desapareces de este mundo.
Me he propuesto tenerla, no buscarla, porque la tengo, ahora lo sé. Al ir liberando mi YO, la paz comienza a latir en mí. Por ello, todos la tenemos en nuestro YO, es cuestión de iniciar proceso de identidad y conocimiento, para, a su vez, liberarla.
Podréis pensar que soy utópica, quizás, ilusionista, tal vez. No lo creo, es cierto, que el sufrimiento está, los conflictos también, todo ello forma parte de nuestro viaje, de nosotros, es innato al ser humano. Hay circunstancias que nos suceden en nuestras vidas, verdaderamente traumáticas y paralizantes, aunque hemos de aceptar que se escapan de nuestro control, simplemente suceden, y no nos gustan, nos hacen sufrir, incluso nos pueden volver a perder; y tenemos todo el derecho de perdernos, de llorar, de "morir"; es necesario para resurgir, y volver a reconciliarnos con nuestro YO.
Sin embargo, hay otras situaciones que sólo son eso "situaciones", que no deben causar estrago en nosotros; debemos canalizar y enfocarnos en nosotros. Estar en PAZ contigo, es necesario; y para ello, lo más importante, para mí, es ser SINCEROS con nosotros. Hablar con nuestro YO, y canalizar emociones, pasar por la criba y SOLTAR, fortaleciendo nuestro YO.
Fuertes, seremos capaces de decidir en nosotros. Conocer y saber qué queremos. Y tener PAZ.
Y en este proceso de conocimiento y fortalecimiento podemos DAR y, por supuesto, dibujar este gran círculo, abierto, brillante, de colores, muy inclusivo. NUESTRO.
Abrazos muy inclusivos,

Nuevamente otra gran reflexión para meditar, "el pasar página", indispensable para poder avanzar, continuar el camino dejando atrás lo que ya quedó obsoleto y te impide progresar. Cuesta? claro que cuesta. Se trata de un gran reto de nuestro día a día.
ResponderEliminarAsí es, dejar lo que no sirve o ya no usas para dar paso a lo que precisas ahora
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